Antigimnasia
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EL CUERPO TIENE SUS RAZONES
 
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Antigimnasia
Resumen del libro: EL CUERPO TIENE SUS RAZONES. Autocura y antigimnasia. Thérèse Bertherat.
Este libro narra diversos métodos naturales a partir de la explicación de ciertas técnicas (premoniciones que permiten flexibilizar y relajar ciertas zonas, tomando plena conciencia de ellas, puntos energéticos, relajación,...) y de la exposición de las experiencias de diferentes personas que lo han llevado a cabo (padecían ciertos males, aumentar la seguridad en uno mismo, el equilibrio y la fortaleza corporal, mejorar problemas sexuales). En este tipo de situaciones entran en juego la inteligencia muscular, sensorial, respiratoria y emocional.
Uno de los métodos en el que se basa es el método Mézieres junto con diversas técnicas orientales. Éste está considerado como un método natural que exige del enfermo toda la conciencia de su cuerpo como unidad indisoluble y demanda una cooperación total con el fin de adquirir el bienestar personal.
El objetivo es liberarse de la programación del pasado y ser capaces de vivir en autenticidad, buscando las razones de haberse convertido en lo que es. Para ello las sensaciones se vuelven perceptibles a las actitudes defectuosas y a los movimientos ejecutados involuntariamente y desde hace tiempo atrás. En el momento que uno se hace cargo de sí mismo (externamente e internamente) suele asumir la propia madurez y la responsabilidad con él mismo y frente a los demás.
El proceso terapéutico para poder aplicar el método consiste en aprender a verse a uno mismo para después ser capaz de ver a los otros y poder ayudarles a verse.
Practicar la Antigimnasia® es emprender en un viaje a travès de su propio cuerpo y su historia. Usted descubre cómo, a lo largo de su vida, su cuerpo se ha ido organizando, protegiendo, adaptado sutilmente. Aprende a tener una percepción y un conocimiento de su cuerpo más intímo, más exacto, más autónomo.
Alcanzar nuevos territorios
Cada sesión de Antigimnasia® supone la oportunidad de descubrir, redescubrir, o despertar nuevas zonas de su cuerpo. Al principio, cuando intenta mover ciertos músculos, estos le resultan tan ajenos, ¡que ni siquiera sabe dónde está la palanca que los pone en marcha! Pero, poco a poco, una nueva conexión se establece entre ese músculo desconocido o ignorado y su cerebro. Su vocabulario muscular se desarrolla, se enriquece. Usted explora nuevas posibilidades de movimiento
Recuperar la amplitud natural de sus movimientos
A lo largo de las sesiones usted mismo, usted misma, aprende a deshacerse por sí mismo de un montón de crispaciones, rigideces y dolores musculares y articulares, que le cansan, le acortan y frenan sus impulsos. Sus movimientos y su respiración recobran su amplitud natural.
¿De dónde viene la palabra
Antigimnasia®?
Thérèse Bertherat, que creó la Antigimnasia® durante los años 70, eligió el término Antigimnasia® en la época de la anti-psiquiatría. No es que menospreciara la gimnasia tradicional, pero consideraba que ciertos movimientos, por ejemplo aquellos que exigen forzar la inspiración o echar la columna hacia atrás para despejar la caja torácica, no hacían más que empeorar los problemas del diafragma y de la columna vertebral.


« Se nos dice que hay que fortalecer el cuerpo, que hay que sudar y transpirar. Entonces, para estar en forma, uno monta en su bici, se cuelga de las espalderas, se sofoca haciendo jogging o empuña las pesas. Lo que habría que hacer, lo primero es abrir los ojos y tomarse la molestia de mirar nuestro cuerpo para entender cómo funciona » escribe Thérèse Bertherat en El Cuerpo tiene sus razones.
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CON EL CONSENTIMIENTO DEL CUERPO
Diario de una futura madre
Marie Bertherat, Thérèse Bertherat,
Paule Brung
Editorial Paidos (1997)
"Lo que tienes entre tus manos es el diario de Marie,mi hija(...) Lo que ella dice con sencillez lo sintió en su cuerpo, lo percibió en su carne. Durante nueve meses." Thérèse Bertherat le explica a Marie el juego de fuerzas que cobran vida en ella, y le propone catorce movimientos de suma precisión que prepararán su cuerpo para el nacimiento. Fundados en rigurosos datos anatómicos y fisiológicos, estos movimientos despiertan en ella la afición por las sensaciones sutíles y por habitar su cuerpo en todos sus rincones, con ternura, respeto hacia sí misma y hacia su hijo por nacer. Madre e hija, junto con Paule Brung, una comadrona poco común - cuarenta años de oficio y la seguridad que sólo proporciona el éxito -, ayudan a la futura madre a dar nacimiento a su hijo en libertad, con el consentimiento del cuerpo. Marie Bertherat es periodista. Thérèse Bertherat es terapeuta y autora de El cuerpo tiene sus razones, Las estaciones del cuerpo y La guarida del tigre, todos ellos igualmente publicados por Paidós. Paule Brung es comadrona.

LA GUARIDA DEL TIGRE
Antigimnasia® para el dolor de espalda y las contracciones musculares
Thérèse Bertherat
Editorial Paidós (1990)
Todos tenemos un tigre en el cuerpo, incluso aquellos que lo ignoran. Un tigre vivo, poderoso y muy bello. Está en su guarida, en un lugar preciso ; sin embargo, los manuales de anatomía sólo lo muestran dividido en partes, despedazado, irreconocible. No conocerlo resulta perjudicial : los dolores de espalda, las contracturas musculares y numerosos malestares corporales son a menudo consecuencia de nuestro desconocimiento de esa fuerza venida de la noche de los tiempos. Para Thérèse Bertherat -lo sabemos por su libro El cuerpo tiene sus razones- el tigre es un viejo amigo : hace ya veinte años que lo observa y que ayuda a sus discípulos a convivir con él,a sacarle provecho. En esta obra nos explica, valiéndose de más de cien imagenes de gran belleza y precisión, la anatomía de ese tigre que todos llevamos dentro ; pero también nos describe sus astucias, es decir, cómo nos las ingeniamos para ponernos trabas a nosotros mismos. A partir de ahí, cada cual puede aprender a domesticar su tigre, sin prisas y mediante movimientos simples. Todos disponemos, en nuestro interior, del poder de crear nuestro propio equilibrio. Thérèse Bertherat ha escrito varios libros. Aparte de La guarida del tigre, Paidós ha publicado también Las estaciones del cuerpo y El cuerpo tiene sus razones, que ha conseguido un notable éxito de crítica y de público,con varias ediciones agotadas.
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“Separar el quinto dedo del pie parece un movimiento realmente banal, ¿no? Pero no podemos hacerlo. No es que no queramos, es que realmente no podemos hacerlo. Sin embargo, la orden ha llegado del cerebro. Entonces, lo hacemos, pero con otros músculos, lo cual provoca torsiones por doquier. Y esto ocurre cada vez que intentamos hacer cualquier cosa”.

Con movimientos muy pequeños, sumamente precisos y sutiles, que corresponden a la fisiología de los músculos, se entra en contacto con el cuerpo para conocerlo, reconocerlo, corregirlo y sacarle el máximo provecho.

En esto consiste la antigimnasia, un revolucionario método para aprender a conocer el cuerpo, recobrar su movilidad y vitalidad a partir de la puesta en marcha de todos y cada uno de los músculos que tenemos.

Este sistema, creado a mediados de los años 70 en Francia por la fisioterapeuta Therese Bertherat, y que desde 2006 se enseña en Bogotá, ya se puede practicar en Medellín gracias a Paula Cristina Gutiérrez Correa y Ana Beatriz Vásquez Correa, expertas en el tema.

"No es un trabajo de relajación sino un trabajo que lleva al tono equilibrado del cuerpo a partir del uso de los pequeños músculos que finalmente permiten que todos se armonicen para que no se le queden a uno instaladas las tensiones", explica Paula Cristina Gutiérrez.

"Uno empieza a cambiar la tensión por la atención", complementa Miguel Ángel Bedoya, terapista de sonido y alumno de antigimnasia.

En cada sesión, que en promedio dura una hora y media, hay espacio para la palabra, se comparten sensaciones.

"A través de la voz del otro uno se lee a sí mismo, como si los silencios del cuerpo adquirieran voz y se liberaran. Descubrimos entonces que somos lenguaje", afirma Miguel Ángel Bedoya.

Este método es un espacio para generar vínculos en los que se trasciende el orden individual, explican Paula Cristina y Ana Beatriz.

"El cuerpo es cultura, creencia; él mismo crea sus propios límites. Es el cuerpo para la vida y el disfrute de la vida. Y como afirma Therese Bertherat, su fundadora, no hay que enseñarle a la sangre a correr", afirman las expertas en Medellín.

Para Inés Elvira Gutiérrez y Sandra Grisales, otras dos alumnas de antigimnasia, este método produjo un cambio positivo y radical en sus vidas.

Una de ellas tenía problemas al caminar. No lo hacía en forma recta y con este sistema aprendió a hacerlo de la forma correcta. "Este solo cambio conllevó una serie de mejoras en mi cuerpo ya que tenía muchas dolencias que no sabía de dónde provenían".

La otra ya no sabía qué hacer con su colon, siempre irritado e inflamado. "¡Desde que aprendí cómo mover los músculos no me volví a acordar que tengo colon! Vivo feliz y ya puedo comer sin problemas".